No todos son para el desayuno

Siempre que conozco a alguien, me lleno de expectativas. Si será un buen tipo, si le gustará arruncharse y hacer pereza más que irse de fiesta los fines de semana, si tiene un trabajo o algo que le apasione y lo haga ir por la vida con sueños y planes, porque, eso si, un chico sin un plan, es un chico perdido.

Después de varios años, entendí que los chicos perdidos son para coquetearles, de lejitos, para no caer en ese pozo profundo donde uno termina enamorado de alguien que a la final no tiene nada para darte y no sabe qué hacer contigo. ¡Si no sabe qué hacer con su vida, menos va a saber qué hacer contigo!

El punto es que si, me lleno de expectativas y de afán por saber si ese es, el de una sola noche, una conversación de no más de 2 horas o puede ser el de un desayuno un domingo en la mañana.

Hace un tiempo conocí a un chico de esos, que uno no sabe que tan perdido está pero igual uno se tira a ese pozo solo porque “vamos a ver qué pasa”… Hoy, me doy cuenta de que, no es de esos chicos para una noche y una conversación. Es amoroso, divertido, inteligente, brillante, apasionado y… ¡se muere por mi!

(No les había contado, pero para mi, no hay nada que llame más la atención en un hombre, que lo loco que puede llegar a estar por mí).

A nuestras conversaciones siempre llega la siguiente pregunta : “Cuál es tu demonio?” “¿Qué es lo que tienes que no gusta?” … Sin respuesta, dejo pasar el tema porque sé, que, en algún momento, quiera o no, voy a poder saber qué es lo que este tipo tan delicioso tiene que no gusta. Y me angustio, me pre – ocupo y enloquezco.

Mis relaciones afectivas siempre fueron y han sido así: difíciles de concretar (y hasta imposibles) y dotadas de una obsesión incandescente. Una obsesión que me consume, que me hiere y que aún así defiendo. Porque, absurdamente, llegué a pensar que amor sin sufrimiento no era amor.

Así que si, aquí estoy, analizando otra vez cada situación, porque siempre pienso de más y asombrosamente, los chicos que conozco me dan tiempo para pensar mientras los espero para desayunar.

(Visited 233 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *