El derecho a no dar explicaciones

Nunca voy a entender por qué una persona llega a sentirse en el derecho de hacer reclamos aún cuando ha dejado claro que no hay ningún tipo de compromiso o relación.

Los tipos de hoy en día están llenos de un ego que nos les permite ver más allá de su celular, literal, y andan por la vida creyendo que todo lo hacen bien, que la de el error es uno y que ellos, como amos del mundo todo lo hacen bien y por ende, todo lo merecen. Me he encontrado con varios así. De esos a los que por mas que tu les demuestres lo que sientes y estés ahí, nunca van a querer nada contigo, nada más que una escapadita de vez en cuando y alguien con quién puedan decir que “están”. Digo están entre comillas porque ver a alguien de vez en tanto, para intereses propios, sin ánimo de saber cómo está, cómo le va y qué quiere, no es estar.

Y ahí es cuando uno se da cuenta del nivel de inmadurez del tipo que tiene al lado. Ese que dice saber qué quiere y para donde va, pero tu lo invitas a una reunión familiar y se paniquea. Ese que se llena la boca diciendo que le encantas, que eres lo máximo, que lo tienes loco pero nunca ha sido capaz de presentarte a los amigos. Es que definitivamente del dicho al hecho, si hay mucho trecho y es que mantener escondiditas las cosas por un tiempo es delicioso. Le da picante a la relación, nadie se mete, nadie opina, todo, en teoría, es perfecto. Pero creo que después de cierto tiempo, comienza la hora de querer saber si es un parchesito o algo bonito que puede durar. Y, cuando el tipo deja claro que no es lo último, uno esta en el derecho de salir para donde se le venga en gana sin dar explicaciones.

¡Qué mamera! Esos que no saben para donde van ni por qué están aquí. Ya les había dicho, ¿no? Un chico sin proyectos, que no sabe que hacer con él, menos va a saber que hacer con uno. Y lo curioso, es que nosotras, como redentoras de todo mal, amamos estar detrás de tipos así.

¿Saben cuál es el secreto? Que la que los quiere, la que los apoya, la incondicional, no les gusta. A ellos les gusta esa que está ahí sin cuestionar, que no les pregunta, que no opina, que simplemente si el man un día quiso salir rico y si se perdió un mes rico también. Esa que menos que tiene proyectos, a la que solo le interesa salir de fiesta y un man que se la patrocine. Porque claro, ellos sienten que si dan, uno no tiene porque hacer reclamos, entonces ajá, así no tienen que cuestionarse.

¡Ay dios! Deberían prohibirles a los hombres inmaduros estar por ahí sueltos. Mejor primero solucionar tu vida para no ir a enredarsela a esa que esta tranquila, ¿no?

El punto es que, después de dejar las cosas claras, no sé por qué son tan descarados de hacer reclamos. Que uno por qué fue, que uno por qué hizo, que por qué no contestó, que por qué no llamó? A ver, bebé, ¿no estabas muy contento hablando de libertad y las pocas ganas de llamarle a algo relación? Y ahí es cuando nosotras, decidimos si nos la vamos a dejar montar o no, porque no falta, obvio, la que se siente mal y va y pide disculpas y claro, ahí está el ego, del otro, creciendo a cantidades agigantadas.

Así que, por qué no mejor nos dedicamos a tener a un lado a un man que ya haya pasado la etapa. Que por más soñador que sea, tenga sus pies en la tierra, de caballerosidad no se vive, así como de amor tampoco.

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